viernes, 20 de enero de 2012

USS Honorius - Star Trek



Nave espacial USS clase Sovereign construida en la Base Estelar 12 en el siglo 24.
 Tras la destrucción de la USS Enterprise-D en Veridian III en 2371, pasó a llamarse Honorius, y puso en marcha en 2372 como USS Enterprise (NCC-1701-E). (SCEeBook: The Future Begins)
De acuerdo con la placa de dedicatoria Enterprise-E, fue construido en astilleros de San Francisco de la flota estelar , la Base Estelar 12.
Su construcción estuvo bajo la supervisión general del Capitán Morgan Bateson, mientras que la construcción de la sección de ingeniería fue dirigida por el capitán Montgomery Scott. (TNG novel: Ship of the Line)

LoftCube, para vivir en una azotea

Loftcube una creación del arquitecto Werner Aisslinger que en nació como un proyecto para potenciar la habitabilidad de las azoteas, creando pequeñas casitas para instalarlas en ellas. La idea es la de un alojamiento temporal, pero pensandolo bien este Loft  es mejor que muchas casas actuales.





2053 - Multimedia art



obra de arte Multimedia "2053" - 
Este es el número de explosiones nucleares realizadas en diversas partes del mundo 1954 a 1998.

by Isao Hashimoto (Japan, © 2003)



Reign of Death - Dieselpunk


Noel Clarke, un actor británico, escritor, director y versátil bueno ha publicado  un proyecto realizado en Cardiff.
 Se esfuerza en señalar que no es Doctor Who, pero por algo que se llama Reino de la Muerte.






lunes, 16 de enero de 2012

Los cinco principales arrepentimientos de las personas moribundas:


La australiana Bronnie Ware trabajó con enfermos terminales. A partir de lo que vio y oyó, catalogó de este modo los cinco principales arrepentimientos de las personas moribundas:

1°) Me gustaría haber tenido la valentía de vivir una vida verdadera para mí, y no la que otros esperaban de mí.
Al atardecer de la vida podemos mirar hacia atrás y constatar cuántos sueños no se hicieron realidad. Porque no tuvimos la valentía de romper amarras, de romper grilletes, de imponernos disciplina, de abrazar lo que nos hacía felices, y no lo que mejora nuestra foto ante miradas ajenas.
Cambiamos la felicidad de la persona por el prestigio de la función. Y muchos se dan cuenta de que, en la vida, tomaron el camino equivocado cuando estaban llegando a la meta, sin tiempo ya para elegir alternativas.
2°) Me gustaría no haber trabajado tanto.
Éste es el arrepentimiento por no haber dedicado más tiempo a la familia, a los hijos, a los amigos. Tiempo para recrearse, meditar, practicar deportes. La vida, tan breve, fue consumida en el afán de ganar dinero y no de imprimirle la mejor calidad.
Y en este mundo de aparatos que nos mantienen conectados día y noche nos mantenemos permanentemente absortos; hacemos reuniones por celular hasta cuando manejamos el auto; peleamos con el ordenador como si él fuera un imán electrónico del que es imposible prescindir.
3°) Me gustaría haber tenido la oportunidad de expresar mis sentimientos.
¡Cuántas veces hablamos mal de la vida ajena y callamos los elogios! Postergamos para mañana, y luego para mañana… el momento de manifestar nuestro cariño a aquella persona, de reunir a los amigos para celebrar la amistad, para pedir perdón a quien hemos ofendido y para reparar injusticias. Enfermamos golpeados por resentimientos, amarguras, deseo de venganza.
Y para quedar bien con los demás dejamos de expresar lo que realmente sentimos y pensamos. Y poco a poco la termita del desencanto nos corroe por dentro.
4°) Me gustaría haber tenido más contacto con mis amigos.
Las amistades son raras. Pero además no siempre sabemos cultivarlas. Preferimos la compañía de quien nos da prestigio o facilita nuestro alpinismo social. Desdeñamos a los verdaderos amigos, a veces de condición inferior a la nuestra. Cuando alguien se encuentra en fase terminal, y más se necesita el afecto, ¿a quién llamar? Quien nos visita en el hospital, además de nuestros allegados por vínculos de sangre, y que muchas veces lo hacen por obligación, ¿no es por cariño? En la cultura neoliberal, los moribundos son descartables y la muerte un fracaso. Y no se desea la compañía de los fracasados…
5°) Me gustaría haber tenido la valentía de haberme dado el derecho de ser feliz.
Ser feliz es cuestión de elección. Pero vamos aplazando nuestras elecciones, como si fuéramos a vivir 300 ó 500 años… O esperamos que alguien o una determinada ocupación o promoción nos haga felices.
Como si nuestra felicidad estuviera siempre en el futuro, y no aquí y ahora, a nuestro alcance, siempre que nos atrevamos a pasar la página de nuestra existencia y nos decidamos a algo muy sencillo: hacer lo que nos gusta y disfrutar de lo que hacemos.



via:enpositivo 

los siete pecados sociales


Se le atribuye a Gandhi esta lista de los siete pecados sociales: 

  1.  Placeres sin escrúpulos. 
  2.  Riqueza sin trabajo.
  3.  Comercio sin moral. 
  4. Conocimiento sin sabiduría.
  5.  Ciencia sin humanismo.
  6.  Política sin idealismo.
  7.   Religión sin amor.

“Celebra cada momento” Entrevista a Lou Marinoff, doctor en Filosofía de la Ciencia


“Celebra cada momento”
Entrevista a Lou Marinoff, doctor en Filosofía de la Ciencia
Tengo 60 años. Soltero, un hijo. Nací en Canadá y vivo en el bosque, a una hora de Nueva York, donde soy profesor y catedrático de Filosofía en el City Collage. Aconsejo a líderes mundiales. Nos gobierna la economía, no la política. Hay algo más en nosotros aparte de carne.
Bonita corbata…
Gracias, la llevo para recordar el camino del Tao.
… Muchos yin-yang pequeñitos.
Es el centro de la filosofía taoísta. En Occidente dividimos todo lo conocido en opuestos: día y noche, bueno y malo… Para los chinos todo está en equilibrio: la oscuridad contiene la claridad y viceversa. Es un concepto importante, tiene implicaciones en todos los campos.
Sorpréndame.
En toda pérdida (amor, trabajo, posesiones) hay algo de ganancia. Hay que conectar con esa parte beneficiosa de las situaciones negativas.
La adversidad es una prueba de la fortaleza del carácter. Superar las adversidades te hace más fuerte y más sabio.
Las enseñanzas de Lao Tse (siglo VI a.C.) ¿todavía son válidas?
Más que nunca. El Tao se fundamenta en tres ideas filosóficas valiosas. La primera es la complementariedad: todas las cosas forman parte de un todo, cualquier acto que se acometa tendrá repercusiones.
Pero estamos condenados a actuar.
Sí, y debido a la sociedad, las costumbres, las leyes…, la senda de la acción es muy confusa, el Tao propone fluir, y hay un ejemplo muy llamativo en Holanda, donde han descubierto cómo reducir accidentes y atascos.
¿…?
La solución al caos de la convivencia de coches, peatones, bicicletas y tranvías se llama espacio compartido. Han eliminado todas las señales de tráfico, pasos de peatones e intersecciones controladas. ¡Y funciona! Librarse de todas esas sendas definidas en exceso permite que todo fluya.Y tiene que ver con la segunda gran lección: la armonía.
Todos la buscamos.
Se alcanza equilibrando la diversidad, no imponiendo una uniformidad. Nacemos como un bloque intacto, luego la vida te va tallando y haciendo que adoptes formas extrañas. Para Lao Tse se trata de volver a ser ese bloque intacto, es decir, que las fuerzas exteriores no te modifiquen. Y no es una teoría, es una práctica.
¿Y en qué consiste?
Regular la respiración, apagar la mente. Si dependes de la mente, del ego, tu estado será como el tiempo: variable, ahora estoy triste, ahora contento.
Pero la vida es cambio continuo.
Sí, esa es la tercera lección. Los taoístas fueron los primeros en darse cuenta de que los cambios son legítimos, no accidentales. Hay que volverse flexible.
La mayoría de la gente es rígida, y eso es causa de infelicidad. Uno cree que el mundo tiene que ser de cierta manera y cuando el mundo no encaja en esa idea no sabes cómo afrontarlo.
¿Qué palabras del I Ching han influido más en su vida?
“No aventurarse a adelantarse al mundo”, saber decidir cuándo actuar y cuándo no actuar. A veces has de saber retirarte a tu interior, y eso implica modestia y humildad. Cuando terminé la carrera y me quedé sin becas y sin dinero me retiré a una cabaña en el bosque. Prácticamente me autoabastecía: pescaba, cultivaba…
¿Fue feliz?
Fueron los dos mejores años de mi vida. Escribí la tesis y una novela. Diez años después me invitan a Davos para hablar con los líderes mundiales. De ser invisible he pasado a la montaña mágica.
¿Cómo saber cuándo actuar y cuándo no?
Haz bien lo que haces y la gente te descubrirá e irá en tu búsqueda. Y eso te convertirá en una persona más feliz.
No hay que forzarse a estar en el mundo, no hay que ir contra el Tao.
¡Pero si el Tao es indefinible!
Cierto, es un camino en el que cada uno es su propio barómetro: si estás infeliz o insatisfecho, estás yendo en contra del Tao. Una de las claves de la serenidad taoísta es la capacidad de entrar en contacto con nuestro complemento interior. El yang es creativo, asertivo y racional. El yin es receptivo, flexible, amable e intuitivo.
Lo femenino y lo masculino.
Si en una relación hombre y mujer descuidan sus complementos interiores, corren el riesgo de convertirse en polos uno de otro.
“Lo débil puede vencer a lo fuerte y lo blando a lo duro”.
Es una de las mejores enseñanzas. Lao Tse nos invita a ir por la vía blanda, es más poderosa. El agua, yin, fluye, no tiene una forma definida, pero pulveriza las rocas. Los labios son los que protegen los dientes.
¿Cuáles son los tres venenos del Tao?
La ira, la envidia y la avaricia, porque impiden la felicidad. La ira convertida en acción se multiplica. Pero si cuando estás enfadado te detienes, desactivas la ira.
No hay nada como tomar perspectiva.
Le preguntaré lo mismo que a mis alumnos: “¿Cuál es la causa principal de la muerte?”.
El nacimiento.
Exacto, todo lo que nace muere, sólo es cuestión de tiempo.
La vida es un maravilloso regalo temporal, y cuando recibimos un regalo debemos ser agradecidos. Y puesto que todo regalo de vida viene con fecha de caducidad, cada momento es valioso.
Sí, hay que celebrarlo.
Mientras considere que hay que celebrar la vida cultivará el bienestar. El problema surge cuando lo que tienes lo das por hecho, entonces dejas de valorarlo y de agradecerlo y el bienestar se diluye.
Sereno y feliz
Cuando se le acabaron las becas y el dinero, el joven Marinoff no tuvo más remedio que refugiarse en una cabaña en el bosque. Ahora vive en una cabaña muuuucho más grande, de la que sale para impartir sus clases y aconsejar a líderes mundiales, presidentes de compañías que figuran en el ranking de Fortune 500 y premios Nobel. Su compañía es apreciada, y no me extraña, este solitario tiene don de gentes y regala simpatía. Quizá hayan influido sus 11 años de formación taoísta con el gran maestro Sing Ming Li. Si uno está en armonía con el mundo, dice, es imposible ser infeliz. Publica El poder del Tao (Ediciones B), el camino que Lao Tse dibujó hace más de 2.500 años para vivir sereno y feliz.
Ima Sanchís.